El embalaje secundario es un paso esencial en el proceso de embalaje, diseñado para agrupar productos envasados primariamente para su protección y fácil manipulación. Este tipo de embalaje mejora el atractivo en los estantes y proporciona seguridad adicional durante el transporte. Los métodos comunes incluyen el envoltorio retráctil, el agrupamiento y el embalaje en cartón, que ayudan a optimizar el almacenamiento y reducir los daños. El embalaje secundario es crucial para el comercio minorista y la distribución, ya que garantiza que los productos lleguen intactos a su destino y, al mismo tiempo, facilita una gestión eficiente del inventario. No sólo protege los productos sino que también desempeña un papel vital en la marca y el marketing.